lunes, 30 de abril de 2012

To! To! Ro!

Hoy hemos tenido una de esas competiciones laaargas y pesadas, pero me alegro de haber ido. Aunque he pasado un ratito chungo, me lo he acabado pasando bastante bien. Hacía mucho que no veía katas por equipos y, jolín, qué nivelazo. Todavía estoy flipando con uno de los bunkais que han hecho en nuestro tatami. No se te había cerrado la boca después de una técnica cuando se te habría más por la siguiente. Qué asco de gente, qué envidia me dan xD Bueno, motivación mañanera para el examen, que falta me hace. Qué miedo, qué canguelo, ya está pagado, de aquí a un mes... No quiero ni pensarlo, estoy nerviosa ya... Arg, tengo que empezar a empollar también, y entrenar más, mucho más y... y tomarme un valium, o algo.

Y mientras trabajaba, hacía el indio con la gente por allí y se me habría la boca, he estado intentando seguir el partido del Estu. Qué desastre, qué desastre. Puñetero Bullock, nos ha saboteado desde dentro, igual que Beirán iba con nosotros de incógnito en el partido contra el Granca. Pff, ya podemos ganar los dos que nos quedan o nos podemos dar por desaparecidos en combate. Ay, qué va a ser del baloncesto sin el Estu...

Y luego pongo el Atleti y... vaya partido más raro, la órdiga. Van ganando por un gol a cero y en dos minutos se dejan meter dos. Y cuando se había pasado el tiempo de descuento, Falcao marca de cabeza en una jugada que todavía no me creo. Mira que soy fan de Roja Directa (¡deporte en vena para pobres!), pero en días como hoy esa página me provoca infartos, de verdad. Al menos los del Madrid se han quedado sin fiestuki gracias al Barça. Oeoeoe.

Llevo todo el día en un estado muy raro. Anoche recurrí a la bomba definitiva contra la depresión: el combo chocolate + gato + manta + Totoro. Todos recordaréis este día como el día en el que casi... casi lloro con la película más antidepresiva de la historia. Esto ya es el colmo de la madre de todas las llantinas. Entre que no tenía la cabeza donde la tenía que tener, venga a darle vueltas a rollos a los que no les tenía que dar vueltas, venga ahí dale que te pego y que no había vuelto a ver la peli desde que me contaron la teoría de los shinigamis y los muertos (¡no lo leáis! Nunca volveréis a ver esta película de la misma forma...) y, al final, hale, ni Gatobús, ni Totoro, ni leches. Y antes de irme a dormir, la sorpresa. WTF? ¡No entiendo nada! Mierda seca todo.

Que digo yo que con tantos EREs y tanta reforma laboral, ¿no puedo mandar a tomar vientos a los guionistas de mi vida? Me tienen hasta el conco de tanta originalidad, absurdismo y surrealismo, un poco de normalidad tampoco estaría de más, aunque sólo fuera de cuándo en cuándo. Aaarg, qué rabia de impotencia, tiene que haber alguna manera de reconducir esto. O no, a lo mejor no la hay y lo que necesito es convencerme de ello. Lleváis días diciéndomelo...



PD.: Mi reseña de Mi vecino Totoro en FanzineRadar.es.
PPD.: El Rey León en Cuatro. Cómo me gustan estas sorpresas ♥ Haaaay chuletas ♫ ¿Cómo puede ser que una de las mejores escenas fuera fruto de la improvisación de Nathan Lane (el doblador de Timón)?

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