miércoles, 30 de mayo de 2012

Where trouble melts like lemon drops

Tal día como hoy fallecieron mis dos abuelas. Dos grandes, grandísimas mujeres. No tengo mucho más que decir.

No llores junto a mi tumba;
yo no estoy allí. No estoy dormido.

Soy un millar de vientos que soplan.
Soy el diamante que brilla en la nieve
Soy la luz del sol sobre el trigo maduro.

Soy la suave lluvia de otoño
cuando despiertas en la quietud de la mañana,
soy el rumor de las alas de los pájaros
que vuelan rápida y silenciosamente en círculos.
Soy las estrellas tenues que brillan por la noche.

No llores junto a mi tumba.
Yo no estoy allí; no he muerto.

Anónimo

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