miércoles, 27 de junio de 2012

Un moretón es una lección y cada lección nos hace mejores

—¡Yo no quiero ser una dama! —rugió Arya.
—Debería romper este juguete en dos ahora mismo, así se acabaría tanta tontería.
Aguja no se romperá —dijo Arya desafiante, aunque el temblor en la voz traicionaba sus palabras.
—Vaya, así que tiene nombre, ¿eh? —Su padre suspiró—. Ay, Arya. Tienes algo de salvaje, hija. Mi padre lo llamaba «la sangre del lobo». Lyanna tenía un poco de eso, y mi hermano Brandon mucho. A los dos los llevó a morir jóvenes. —La niña captó la tristeza en su voz; no acostumbraba hablar de su padre, ni de sus hermanos, que habían muerto mucho antes de que ella naciera—. Lyanna habría llevado una espada si mi padre lo hubiera permitido. A veces me recuerdas a ella. Hasta te le pareces.
—Lyanna era hermosa —dijo Arya, extrañada. Eso lo decía todo el mundo. En cambio nadie lo decía de ella.
—Cierto —asintió Eddard Stark—. Hermosa y voluntariosa, y murió joven. —Alzó la espada y la interpuso entre ellos dos—. ¿Qué pensabas hacer con... Aguja, Arya? ¿A quién querías ensartar? ¿A tu hermana? ¿A la septa Mordane? ¿Sabes lo primero que hay que saber de la lucha con espada?
—Hay que clavarla por el extremo puntiagudo. —Lo único que recordaba era la lección que le había dado Jon.
—Bueno, sí, eso es lo esencial. —A su padre se le escapó la carcajada.
Juego de tronos, George R.R. Martin

Jolín, pero qué día más largo. Me ha dado tiempo a hacer de todo (menos a escribir la entrada prometida de Alicante...), va a ser verdad que el secreto está en no dormir.

Ahora que empieza la temporada piscinera para todo el mundo, la mía termina. Jo. Y para despedirme en condiciones hasta septiembre, me ha tocado asistir a una señora que necesita ayuda. No es la primera vez, pero hoy no han ido sus compañeras y me ha tocado ayudarla más de lo normal. Me ha estado contando un poco lo que le había pasado y también sus miedos. Qué tristeza me ha entrado, qué indefenso está el ser humano ante la vida. La he intentado animar en lo que he podido, porque tiene mucho coraje que se esfuerce por ir a nadar cada día estando como está. Es toda una heroína.

Y, por segundo día consecutivo, me han pedido indicaciones por la calle. Vale, sé dónde vivo, conozco muy bien Leganés... pero dando indicaciones soy terrible. Mira que me esfuerzo, pero siempre me acabo haciendo el lío padre. Aunque nada como aquella vez que mandé a una persona en dirección contraria de su destino y luego anduve preocupada varios días.

Siempre me entra una morriña terrible por estas fechas. Con lo que me gustaba antes el verano y ahora... bleh. Hoy he terminado los entrenamientos de kárate, los de la piscina y las clases del máster. A partir de mañana, vida nueva. Y nunca mejor dicho, mañana comienza una nueva etapa para mí... y la inauguración de los Juegos Olímpicos. Este año me voy a hinchar a juegos, fuck yeah.
Y para despedirme bien del gimnasio, me he machacado los nudillos. Se me han quedado en plan entrenamiento de Kill Bill, tengo la fuerza de un mosquito degollado. Claro, así no hay quien abra litronas luego...

Hale, abracitos y mimitos, pero desde lejos, que me dais calor.


PD.: Cosas que aprendí hoy en clase de Morfopsicología: soy puro fuego. Ea.

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