martes, 10 de julio de 2012

Why you gotta be so mean?

Algún día construiré mi imperio en este rincón del mundo.

Estoy demasiado cansada de todo como para escribir algo con un mínimo sentido, así que le dejo el curro a las fotos que he sacado en Múñez estos días.

Grandes tradiciones muñecinas: cenar al aire libre viendo Juego de tronos.


Me caí un poco por esta cuneta... Pero estoy contenta. Vaya diferencia con respecto a Semana Santa. Me hice corriendo dos circuitos de los que me hacía por entonces. Entre la bici, las mancuernas y las carreras me las estoy apañando para no perder la forma, a ver si sigo así.


O a las vacas les gusta oír cantar a grito pelado o pensaron que estaba muy loca...
Amor infinito.

Más amor infinito.

Paisajes de Múñez que parecen sacados de El Señor de los Anillos. Este es el original... ¡Nazgûuul! Bueno, un Nazgûl a lo mejor no, pero menudo susto que me dio un con-pueblerino al darme la vuelta después de hacer esta foto. La última vez que voy a correr yo sola con la música a todo trapo por una arboleda oscura. El señor todavía se está riendo de mí por el bote que pegué...

Perros que se alegran de verte como si hubiera llegado la Navidad.



Un estrés en la piscina... Toda para mí solita.


Un viaje no es un viaje sin el Huargoveja.

¿Verdad?

Martenizas, varios meses después.



Mucho más amor infinito.

¡Nuevo producto de Coca-cola sólo en... un sitio de hamburguesas! A partir de ahora, se acabó la Coca-cola Light, me voy a dar a la Coca-cola Like.

Y al llegar a casa... luna gigante.

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