miércoles, 7 de noviembre de 2012

A quiet evening alone

Vaya estreno más bueno le he dado al kimono japonés, revolcándome por el suelo de puro dolor. Lo voy a confesar: es que, en el fondo, echaba de menos la agradable compañía nocturna de los hielos, la manta eléctrica y los antiinflamatorios. De la mezcla del miedo y del dolor, he tenido que hacer verdaderos esfuerzos para no echar el pobre plátano que había merendado. Curiosa historia la de ese plátano... Alguno mejor que otro sabe que cuando estoy muy cansada se me va el panchito más de lo normal, y las escasas horas que he dormido estos días empiezan a dejar surco. He salido de casa hacía el gimnasio con un plátano en la mano y un puñado de nueces en el bolsillo. Mientras me los iba comiendo, ha saltado en mi reproductor de música 'Crushcrushcrush', de Paramore... y me he puesto a cantarla sin darme cuenta. A grito pelado. En mitad de la calle. Mientras me comía un plátano. Las miradas delatoras de la gente de la calle han sido prueba suficiente de que algo no marchaba como debería. Ays, con lo rebonico que sería vivir en un musical...

Bueno, que yo he venido aquí a hablar de mi libro... digooo, del vídeo tan guay que ha hecho un chaval con las 250 películas mejor valoradas en IMDb. Flipad pepinillos:


Y un extra: Las diez mejores persecuciones de cine sin coches. Me falta la de Matrix, pero habiendo incluido la de Le llaman Bodhi, ¿a quién le importa? *sigh*




PD.: Después de hacerse con Star Wars, Disney planea adquirir My Little Pony. El próximo Kingdom Hearts promete ser la cosa más bizarre desde Sucker Punch, esto no me lo pierdo ni aunque los mayas peten el mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario