domingo, 13 de enero de 2013

¡Voy a emprender una aventura!

Creo que voy a tardar menos en volver a ver El Hobbit tres veces que en leerme el contrato de Bilbo. Ay, pero qué rebonico y molón es. A falta de firmar uno en condiciones, bueno es un contrato de hobbit ratero.

¡Es más largo que yo!
Y ahora pido un momento (sólo un momentín) de seriedad para dar las gracias a los chavales de Atlántica Juegos por hacerse cargo de mis pequeñines y prometerles una vuelta a la vida, después del disgustazo que me he llevado al tener que llevarlos hasta la tienda en bolsitas. Sois los más mejores, chicos, que el Gandalf ictérico y la Galadriel necrozombi os lo paguen... cuando estén enteros, contentos y en Bolsón Cerrado otra vez.

¿Volverá Gandalf convertido en Gandalf el Blanco?


PD.: Se ve que Quentin Tarantino ha empezado el año con ganas y buen humor.
—Tarantino, ¿qué opinas de la violencia en la vida real?
—¡Cállate la p*ta boca!

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