jueves, 31 de diciembre de 2015

Running wild and running free, two kids, you and me

Me dice Facebook que hace justo un año fui por primera vez al que hoy es mi segundo gimnasio y mi hermano y yo nos hicimos el último selfi del año para celebrarlo. Este año repetimos, que sea el segundo de muchos. Disculpad por las pintas, esa es la cara que se te queda después de tres horas de muerte y destrucción seguidas  xD

Entre esa foto y esta han pasado meses de burpees, uppercuts, bosu (¡he aprendido palabras nuevas y todo!), agujetas, largos de piscina, cargadas, fondos, lesiones y caídas (la última, hace dos días, tengo un moratón del tamaño de un melón cantalupo en el gemelo que da fe), pero también de adrenalina, gente chachi (y otra no tanto), buenos ratos y resultados. Viva la vida vigoréxica. El año que viene más, mejor y más duro. Y el gimnasio también.

Somos puro pegamento... ♫
Voy a escribir aquí algo que ha pasado hoy en el gimnasio para que no caiga en el olvido (el mío, para más rasgos). Andaba yo haciendo mis cosas por la sala mientras el equipo de triatlón (en el que está mi hermano) hacía lo suyo, cuando un compañero se ha acercado a mi hermano y le ha dicho: "Vuestros padres os hacían hacer series [de ejercicios] de pequeños, ¿verdad? El que llegaba el último se quedaba sin el yogur del postre. Es la única explicación." No sabéis lo que me he podido reír con esto cuando me lo han contado. Pero reír de verdad, jolín, cómo me ha encantado xD

Y recordad: cuando vayáis al gimnasio no olvidéis en casa el espíritu apropiado, el Atomic Lomana:
¡Felices agujetas!

PD.: Me encanta que en la primera foto haya quedado captado cómo somos los últimos en irnos del gimnasio todos los días xD

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