viernes, 18 de marzo de 2016

And the wheels keep spinning 'round

Hoy le estaba contando al fisio que, ahora que estoy motorizada, he dejado de ser de una de esas extrañísimas personas que van a todos lados en bici. En mi querida y ajada bici de "atrochar montes". Nos hemos puesto a hablar de ella y, jolín, me ha dado una punzada de morriña. Quién me iba a decir a mí que a estas alturas echaría de menos estar a punto de morir arrollada casi todos los días, llegar allá donde fuera helada en invierno y sudando en verano. Y siempre con manchas negruzcas de grasa en las manos o en la cara. Tenía su puntillo de romanticismo.

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