sábado, 31 de diciembre de 2016

See the line where the sky meets the sea?

Pues que se acaba 2016. Y lo despido como vengo haciendo estos últimos años, con un "selfi" (o casi) con mi hermano entre las cuatro paredes de ese gimnasio que estos meses me ha visto caerme y levantarme tantas veces, para luego convertirme en otra persona, más fuerte y luchadora. Y con más mala baba.

Y ahora toca hacer balance, y eso. Pero paso. Empezara como empezara este año, ha acabado muy bien, a pesar de que alguno que otro se ha empeñado en poner sucesivas zancadillas. Ay, la gente. Desanimada, sí; decepcionada también, pero rendida, nunca. Porque si algo he aprendido este año es que todavía quedan algunos —solo unos pocos— por los que merece seguir aguantando los golpes mientras avanzas. Retroceder nunca, rendirse... jamás. 

Feliz año, mis queridos hobbits =)

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