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jueves, 30 de junio de 2016

Some are born to endless night

Para ver el mundo en un grano de arena
y el cielo en una flor silvestre
abarca el infinito en la palma de tu mano
y la eternidad en una hora.

Augurios de inocencia, William Blake


Imagen: Miranda, de John William Waterhouse (1916)

martes, 3 de septiembre de 2013

Bueno, estoy de vuelta

Había llegado la noche y las estrellas centelleaban en el cielo del este, cuando los compañeros pasaron delante de la encina seca y descendieron la colina entre la espesura de los avellanos. Sam estaba silencioso y pensativo. De pronto advirtió que Frodo iba cantando en voz queda, cantando la misma vieja canción de caminantes, pero las palabras no eran del todo las mismas: 
Aún detrás del recodo quizá todavía esperen un camino nuevo o una puerta secreta; y aunque a menudo pasé sin detenerme, al fin llegará un día en que iré caminando por esos senderos escondidos que corren al oeste de la Luna, al este del Sol.

Y como en respuesta, subiendo por el camino desde el fondo del valle, llegaron voces que cantaban:
A! Elbereth Gilthoniel
silivren penna míriel
o menel aglar elenath,
Gilthoniel, A! Elbereth!
Aún recordamos, nosotros que vivimos
bajo los árboles en esta tierra lejana,
la luz de las estrellas
sobre los Mares de Occidente.
El Retorno del Rey, J. R. R. Tolkien

Hoy, 2 de septiembre, se han cumplido 40 años de la muerte del profesor que nos cambió la vida a tantos y tantos lectores en todo en mundo. Tolkien vive.

miércoles, 31 de julio de 2013

Y una canción desesperada

Me gustas cuando callas porque estás como ausente, 
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. 
Parece que los ojos se te hubieran volado 
y parece que un beso te cerrara la boca. 

Como todas las cosas están llenas de mi alma 
emerges de las cosas, llena del alma mía. 
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, 
y te pareces a la palabra melancolía. 

Me gustas cuando callas y estás como distante. 
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. 
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: 
déjame que me calle con el silencio tuyo. 

Déjame que te hable también con tu silencio 
claro como una lámpara, simple como un anillo. 
Eres como la noche, callada y constelada. 
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. 

Me gustas cuando callas porque estás como ausente. 
Distante y dolorosa como si hubieras muerto. 
Una palabra entonces, una sonrisa bastan. 
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Pablo Neruda

lunes, 13 de mayo de 2013

High above the chimney top that's where you'll find me

No llores junto a mi tumba;
yo no estoy allí. No estoy dormido.

Soy un millar de vientos que soplan.
Soy el diamante que brilla en la nieve
Soy la luz del sol sobre el trigo maduro.

Soy la suave lluvia de otoño
cuando despiertas en la quietud de la mañana,
soy el rumor de las alas de los pájaros
que vuelan rápida y silenciosamente en círculos.
Soy las estrellas tenues que brillan por la noche.

No llores junto a mi tumba.
Yo no estoy allí; no he muerto.

Anónimo

viernes, 19 de abril de 2013

Celebrando citas

... ¿o era al revés?

Ondiá, ¿quién escogería las citas de esta página? Si la columna llevara mi firma, no se notaría tanto quién las ha seleccionado. Cuánta ilusión me hizo que me encargaran esto. Creo que fue una de las páginas que más me ha moló hacer en aquella revista, y eso que fue algo que surgió de urgencia y tuve que apañarlo en un momento. Y la maquetación también es una pasada ♥, se lo dije varias veces al diseñador cuando me trajo la prueba final. Había días muy guays en la redacción.

jueves, 21 de marzo de 2013

Trocando en clara luz la oscuridad

Pangur Bán

Solemos yo y Pangur Bán, mi gato,
en lo mismo los dos pasar el rato:
cazar ratones es su diversión,
cazar más bien palabras mi pasión.

Es preferible a todo aplauso humano
sentarse con papel y pluma en mano;
y Pángur no me mira con rencor,
siendo él también sencillo cazador.

Frecuentemente, un ratoncillo errante
cruza el camino de mi gato andante;
alguna idea más, frecuentemente,
coge en sus redes mi afilada mente.

Vigila el muro con sus ojos vivos,
redondos, maliciosos, agresivos;
escudriñando el muro del saber,
mi poca comprensión busco extender.

Día tras día, a Pangur su ejercicio
lo ha hecho ya perfecto en el oficio;
yo noche y día alcanzo más verdad,
trocando en clara luz la oscuridad.


Según la Wikipedia, Pangur Bán es un poema en irlandés antiguo, escrito en el siglo VIII en o alrededor de la abadía de Reichenau. Fue escrito por un monje irlandés y trata de su gato, llamado «Pangur Bán», «blanco por completo». A pesar de que el poema es anónimo, tiene similitudes con la poesía de Sedulio Escoto, lo que ha hecho que varios estudiosos especulen que Sedulius es el autor. En 8 estrofas de cuatro líneas, el autor compara las actividades de gato con sus propias actividades académicas.

¿Quieres saber más de esta historia? Podéis leer mi crítica de la película El secreto de Kells en Fantasymundo. O mejor aún: ver la peli.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Golondrina, golondrinita, ¿no te quedarás conmigo una noche más?

Volverán las oscuras golondrinas

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y, otra vez, con el ala a sus cristales
jugando llamarán;
pero aquéllas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar,
aquéllas que aprendieron nuestros nombres...
ésas... ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde, aun más hermosas,
sus flores se abrirán;
pero aquéllas, cuajadas de rocío,
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer, como lágrimas del día...
ésas... ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón, de su profundo sueño
tal vez despertará;
pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido..., desengáñate:
¡así no te querrán!


Rimas, Gustavo Adolfo Bécquer

jueves, 29 de noviembre de 2012

Piedra que rueda no hace montón

Cincuenta alumnos dormidos,
otros cincuenta en la inopia,
uno que escribe en la mesa
y otro que la mesa borra;
hay uno que despotrica
contra el que el tiempo le roba
y otro que, enamorado,
está escribiendo a su novia.
Veo uno por ahí
que bosteza y no se corta
y otro que, con perjuicio
de sus compañeros, ronca.
Tampoco falla aquel que
pinta majas como Goya,
y otro que, como no sabe,
está pintando la mona.
La mayoría cansados
de escuchar tantas historias
y de tener profesores
que hablan mucho y poco aportan.

David Álvarez 

domingo, 26 de agosto de 2012

El Segundo Advenimiento


Dando vueltas y vueltas en la espiral creciente
no puede ya el halcón oír al halconero;
todo se desmorona; el centro cede;
la anarquía se abate sobre el mundo,
se suelta la marea de la sangre, y por doquier
se anega el ritual de la inocencia;
los mejores no tienen convicción, y los peores
rebosan de febril intensidad.

Una revelación se aproxima;
se aproxima el Segundo Advenimiento.
¡El Segundo Advenimiento! Lo digo,
y ya una vasta imagen del Spiritus Mundi
turba mi vista; allá en las arenas del desierto
una figura con cuerpo de león y cabeza de hombre,
una mirada en blanco y despiadada como el sol,
mueve sus lentos muslos, y en rededor planean
sombras de airadas aves del desierto.
Cae la oscuridad de nuevo, mas ahora sé
que a veinte siglos de obstinado sueño
los meció una pesadilla en su cuna,
¿y qué escabrosa bestia, llegada al fin su hora,
se arrastra hasta Belén para nacer?

William Butler Yeats

Traducción de Antonio Rivero Taravillo


Edito: No creo en las casualidades. Estaba viendo una serie en la que han hecho referencia a este poema de Yeats, así que lo he buscado para leerlo completo y, como me ha gustado, he pensando en subirlo aquí. Cuando lo he publicado y lo he releído, me he dado cuenta de que me sonaba mucho, me sonaba de algo reciente... Efectivamente, de la rueda de prensa que dio George R. R. Martin en Avilés. Además, he encontrado tres traducciones diferentes y al final me he decantado por esta... la misma por la que se decantó el intérprete de Martin aquel día. A veces pienso que mi vida es un mar de círculos viciosos de los que no puedo salir.

jueves, 16 de agosto de 2012

Un sueño dentro de un sueño

Un sueño dentro de un sueño

¡Toma este beso en tu frente!
Y, ahora despidiéndome de ti,
así mucho tengo que confesar—
No está equivocado, quien estima
que mis días han sido un sueño;
aún si la esperanza se ha volado
en una noche, o en un día,
en una visión, o en ninguna,
¿es por eso menor la ida?
Todo lo que vemos o parecemos
es sólo un sueño dentro de un sueño.

Me paro entre el rugido
de una orilla atormentada por las olas,
y tengo dentro de mi mano
granos de la dorada arena—
¡Cuán pocos! Aun como se arrastran
a través de mis dedos a lo profundo,
mientras lloro, ¡mientras lloro!
¡Oh, Dios! ¿No puedo asirlos
con más fuerza?
¡Oh, Dios! ¿No puedo salvar
uno de la despiadada ola?
¿Es todo lo que vemos o parecemos
sólo un sueño dentro de un sueño?

Edgar Allan Poe

lunes, 28 de mayo de 2012

Nos espera la vida...

Un blanco descubrimiento

Duerme ahora, hijo mío,
duerme, mi niño, duerme,
que mañana
pondremos soles nuevos al día.
Nos espera la vida.
La vida...
qué palabra,
tan dura a veces;
la vida,
que a veces duele tanto,
que sólo tu risa abierta
—ese canto—
endulza esta agonía amarga
que es vivir.
Duerme ahora, mi niño,
duerme,
porque tú eres la paz,
porque tú eres la paz.
Duerme, gorrión inmóvil,
duerme, ángel mío.

Andrés Aberasturi


Con estas palabras termina Andrés Aberasturi su poema Un blanco deslumbramiento, dedicado a su hijo. Comencé el poema una madrugada fría en la que, de vuelta a casa, pasé como siempre por el cuarto de Cris –mi hijo con parálisis cerebral–, que medio se despertó, me miró, me dedicó una sonrisa un poco de cumplido y se dio la vuelta para seguir durmiendo con sus manos entre la almohada y la mejilla. La escena no era nueva: decenas de veces se había repetido antes y se ha repetido después. Pero aquella noche, ignoro por qué, yo la viví distinta y empecé a escribir en un cuaderno la historia de aquel hijo con el que tantas cosas habíamos aprendido

domingo, 27 de mayo de 2012

Fuego y hielo

Unos dicen que el mundo sucumbirá en el fuego,
otros dicen que en el hielo.
Por lo que yo he probado del deseo
estoy con los que apuestan por el fuego.
Pero si por dos veces el mundo pereciera
creo que conozco lo bastante el odio
para decir que, en cuanto a destrucción,
también el hielo es grande
y suficiente.

Robert Frost

martes, 15 de mayo de 2012

The Peace of Wild Things

La paz de las cosas salvajes 
Cuando la desesperación crece en mí, 
voy a tumbarme donde el pato descansa 
en toda su belleza sobre el agua, y come la garza real. 
Entro en la paz de las cosas salvajes 
que no gravan inútilmente su vida anticipando el dolor. 
Entro en la presencia del agua en calma
y siento sobre mí las estrellas ciegas del día 
que esperan su luz. 
Y por un momento, 
descanso en la paz del mundo, y soy libre. 

Openings, Wendell Berry


The Peace of Wild Things
When despair for the world grows in me
and I wake in the night at the least sound
in fear of what my life and my children's lives may be,
I go and lie down where the wood drake
rests in his beauty on the water, and the great heron feeds.
I come into the peace of wild things
who do not tax their lives with forethought
of grief. I come into the presence of still water.
And I feel above me the day-blind stars
waiting with their light. For a time
I rest in the grace of the world, and am free.

Openings, Wendell Berry

lunes, 7 de mayo de 2012

Invencible

Invictus

En la noche que me envuelve,
negra como un pozo insondable,
doy gracias al dios que fue,
por mi alma inconquistable.

En las garras de las circunstancias,
no he gemido ni llorado.
Ante las puñaladas del azar,
si bien he sangrado, jamás me he postrado.

Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror.
No obstante, la amenaza de los años me halla,
y me hallará sin temor.

Ya no importa cuán recto haya sido el camino,
ni cuántos castigos lleve a la espalda.
Soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.

William Ernest Henley