Todos recordaréis este día... como el día en el que un tigre se machacó a once leones. Qué partidazo, casi no parecía nuestro Atleti, han salido a comerse el campo, sin empujar con pan ni nada. Vaya tres golazos. Pero me quedo, sobre todo, con la preciosa imagen de todo el campo coloreado de rojiblanco y con el buen ambiente que se respiraba por la calle. Esta tarde he visto a varias personas en mi barrio con su camiseta del Atleti. Uno se vuelve a enamorar de este equipo una y otra vez.
Tres finales europeas en dos años. Quién lo diría...
Gracias, papá, por esto somos del Atleti.
PD.: En días como hoy, no puedo evitar acordarme de la portada del Marca de aquel día de diciembre...
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