sábado, 23 de marzo de 2013

You were only waiting for this moment to arise

Esta historia me sucedió hace algún tiempo. Estaba cenando en un restaurante con unos amigos y me llevé un globito de helio de esos que dan a los niños. No sé por qué, me hacía ilusión. Cuando salimos estaba medio lloviendo y el globo casi dejó de flotar, parecía que había dado de sí todo lo que podía. Pero, cuando subí al metro, el globo resucitó.

Durante el trayecto se me ocurrió qué hacer con el globo: lo dejaría volar simbólicamente, como si dejara volar todos mis problemas. Una despedida de todas esas cosas que me amargaban. Me pareció una idea brillante. Cuando llegué a mi parada y salí a la calle me aseguré de que no me viera nadie, me fui a un rinconcito de la calle y solté la cuerda del globo... que fue a parar a un árbol, donde se quedó enganchado.

Ya hace un par de años y el globo sigue ahí colgado, ya sin aire, como un recordatorio de que los problemas no vuelan fácilmente, como un mal presagio con alas negras. Estoy segura de que la suerte me persigue, pero yo soy más rápida.

3 comentarios:

  1. Discúlpame por meterme donde no me llaman, pero...

    Se te ha ocurrido preguntarte qué pensaba el globo? Tal vez donde tu lo soltaste para metafóricamente dejar volar tus problemas, él se negó a separarse de ti porque pretendía caminar a tu lado (ya te lo demostró en el metro), tal vez le aterraba estar solo o sin ti.

    Tal vez en su último aliento, se quedó varado en un árbol buscándote cada día desde hace dos años en la boca de metro. Tal vez espera recuperarte un día.

    Un saludo.

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    1. La verdad es que no había caído en lo que estaría pensando el globo. La nuestra fue una relación corta e intensa, ahora nos queremos desde la distancia xD

      Un saludo =)

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